Mostrando entradas con la etiqueta La oreja de Van Gogh. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La oreja de Van Gogh. Mostrar todas las entradas

Letra de Geografía - La Oreja de Van Gogh

Me gustaría inventar un país contigo
para que las palabras como patria o porvenir,
bandera, nación, frontera, raza o destino
tuvieran algún sentido para mí.

Y que limite al este con mil amigos,
al sur con tus pasiones y al oeste con el mar,
al norte con los secretos que nunca te digo
para gobernarlos de cerca si los quieres conquistar.

Si tú también lo sientes, si a ti también te apetece,
no lo pienses, vámonos, ya somos dos
¿Por qué no me das la mano y nos cogemos este barco,
celebrando con un beso que hoy es hoy?

Que nuestra patria existe donde estemos tú y yo,
que todo estará cerca si cerca estamos los dos.
Que nuestra patria existe donde estemos tú y yo,
que todo estará cerca, vámonos.

Me encantaría que nuestro país tuviera
un arsenal inmenso de caricias bajo el mar,
para que al caer la noche yo encienda dos velas
para invadirte por sorpresa en la intimidad.

Letra de Geografía - La Oreja de Van Gogh - Canciones de amor
Letra de Geografía - La Oreja de Van Gogh - Canciones de amor
Con dos habitantes será el más pequeño del mundo
y sin embargo el más grande de todos los que yo vi.
De veras, te digo, que el himno que escribo es sincero,
habla de que hay tantos países como gente en cada país.

Si tú también lo sientes, si a ti también te apetece,
no lo pienses, vámonos, ya somos dos
¿Por qué no me das la mano y nos cogemos este barco,
celebrando con un beso que hoy es hoy?

Que nuestra patria existe donde estemos tú y yo,
que todo estará cerca si cerca estamos los dos.
Que nuestra patria existe donde estemos tú y yo,
que todo estará cerca, no lo pienses, vámonos.

Porque nuestra patria existe donde estemos tú y yo,
que todo estará cerca si cerca estamos los dos
¡Que todo estará cerca Vámonos tú y yo.

 

Letra de Vestido azul - La Oreja de Van Gogh

Sólo una palabra se hubiera llevado el dolor.
Con el beso amargo de aquel licor hubiera bastado, mi amor.
Sólo una mentira se viene conmigo a pasear,
sentirme querida en aquel abrazo en el mar.

Con el vestido azul que un día conociste,
me marcho sin saber si me besaste antes de irte.
Te di mi corazón y tú lo regalaste,
te di todo el amor que pude darte y me robaste.
He rasgado mi vestido con una copa de vino,
hoy tu amor corta como el cristal.

Letra de Vestido azul - La Oreja de Van Gogh - Canciones de amor
Letra de Vestido azul - La Oreja de Van Gogh - Canciones de amor
En el cielo hay playas donde ves la vida pasar,
donde los recuerdos no hacen llorar:
Vienen muy despacio y se van.
Sólo una caricia me hubiera ayudado a olvidar
que no eran mis labios los que ahora te hacen soñar.

Con el vestido azul que un día conociste,
me marcho sin saber si me besaste antes de irte.
Te di mi corazón y tú lo regalaste,
te di todo el amor que pude darte y me robaste.
He rasgado mi vestido con una copa de vino,
hoy tu amor corta como el cristal.

Buena suerte en tu camino, yo ya tengo mi destino:
Con mi sangre escribo este final.

 

Letra de Cuéntame al oído - La Oreja de Van Gogh

Cuéntame al oído, muy despacio y muy bajito,
por qué tiene tanta luz este día tan sombrío.
Cuéntame al oído, si es sincero eso que ha dicho
o son frases disfrazadas esperando sólo un guiño.

Cuéntame, cuéntame...

El cielo acostado detuvo el tiempo en el beso
y ese beso a mí en el tiempo.
El cielo acostado detuvo el tiempo en el beso
y ese beso a mí en el tiempo.

Canciones de amor de La Oreja de Van Gogh
Canciones de amor de La Oreja de Van Gogh

Cuéntame al oído a qué sabe ese momento,
dónde quedan hoy los días en que aquello era un sueño.
Cuéntame el oído dónde duermen hoy tus miedos,
si aún guardas sus caricias en la caja del recuerdo.

Cuéntame, cuéntame...

El cielo acostado detuvo el tiempo en el beso
y ese beso a mí en el tiempo.
El cielo acostado detuvo el tiempo en el beso
y ese beso a mí en el tiempo.

El cielo acostado, el tiempo en el beso
y ese a mí en el tiempo... 
El cielo acostado nos detuvo en el tiempo,
nos detuvo el tiempo.

Cuéntame al oído...


Canción de amor de La Oreja de Van Gogh, perteneciente al disco "Grandes éxitos".

V.O.S - La Oreja de Van Gogh

Al igual que un gas invade un laberinto, 
la nostalgia se hizo con mi corazón 
y aunque a pares tengo ojos, tengo oídos, 
sin ti pierden sentido, el sonido y el color. 

No me quito el vicio de esperarte en casa, 
apoyando mi cabeza en el cristal 
y cuando empaño de un suspiro la ventana, 
dibujo un tres en raya que vuelvo a empatar. 

Si algún día nos cruzamos, no respondas ni hagas caso 
a los subtítulos que bajo mi sonrisa sabes ver. 
Yo te diré que voy tirando, negaré que estoy llorando 
y fingiré que el tiempo todo lo curó. 

No consigo hacer nada sin darme cuenta 
y es el precio de aprender a no llorar. 
Y aunque a veces nada indica que compensa, 
me niego a dar la vuelta y hacerme menor de edad. 

Si algún día nos cruzamos, no respondas ni hagas caso 
a los subtítulos que bajo mi sonrisa sabes ver. 
Yo te diré que voy tirando, negaré que estoy llorando 
y fingiré que el tiempo todo lo curó. 

Si algún día nos cruzamos, no respondas ni hagas caso 
a los subtítulos que bajo mi sonrisa sabes ver. 
Yo te diré que voy tirando, negaré que estoy llorando 
y fingiré que el tiempo todo lo curó. 

Y en realidad nunca te olvido, fuiste mi único camino 
y tu sonrisa un buen motivo para ser alguien mejor, 
y aunque te cuenten que me vieron de princesa en algún cuento, 
no hace falta que te diga que tan sólo cuentos son.

Otra vez me has sacado a bailar - La Oreja de Van Gogh

Tú serás el tiempo y el lugar de un verano nada peculiar.
En pleno amanecer, en mi desilusión,
tú me pellizcaste el corazón.
Cómo imaginar que ibas a curar mis penas.

Y el amor ronda desde entonces por mi habitación,
una golondrina ha vuelto a mi balcón...
Otra vez la vida me ha sacado a bailar y quiero bailar.
Poco a poco, tú vienes sólo a verme, si me miras tú
he vuelto a ponerme mi vestido azul
y mi boca sólo habla de ti... Se muere por ti.

Tú serás esa debilidad que me atrape cada anochecer,
tu risa a contraluz, mis dos copas de más
y probé tus labios por probar...
Cómo imaginar que ibas a curar mis penas.

Y el amor ronda desde entonces por mi habitación,
una golondrina ha vuelto a mi balcón...
Otra vez la vida me ha sacado a bailar y quiero bailar.
Poco a poco, tú vienes sólo a verme, si me miras tú
he vuelto a ponerme mi vestido azul
y mi boca sólo habla de ti... Se muere por ti.

Mi soledad se derritió entre tus dedos,
ven a deshojar la madrugada y a ser feliz, sin miedo.

El amor ronda desde entonces por mi habitación,
una golondrina ha vuelto a mi balcón...
Otra vez la vida me ha sacado a bailar y quiero bailar.
Poco a poco, tú vienes sólo a verme, si me miras tú
he vuelto a ponerme mi vestido azul
y mi boca sólo habla de ti.. Se muere por ti.

Se muere por ti, me muero por verte, se muere por ti...

La niña que llora en tus fiestas - La Oreja de Van Gogh

Vuela un columpio sobre mi cabeza,
vuela por el cementerio de mi voluntad.
Sigo buscando la niña que llora en tus fiestas,
suenan campanas en flor por mi funeral.

Mírame con la estrella polar a mis pies,
vuelo a casa perdida otra vez
porque no sé dejar de adorarte ¡Mírame!

Vuela un columpio vacío, rozando la arena.
Deja las huellas del ángel caído al pasar,
huellas que siempre me llevan a ti, quitapenas,
como la dosis de vida fugaz que me diste a probar.

Mírame con la estrella polar a mis pies,
vuelo a casa perdida otra vez
porque no sé dejar de adorarte.

Pienso en ti cada vez que me alejo de mí,
cada vez que prefiero morir,
desde el día en que tú me diste,
tu carita es una rosa sin abrir.

Mírame con la estrella polar a mis pies,
vuelo a casa perdida otra vez
porque no sé dejar de adorarte.

Piensa en mí cada vez que me miras así,
se me cosen los labios a ti
y la luna me pinta los ojos.

¡Mírame! Cada vez que te vas pienso en ti,
cada vez que prefiero morir,
cada vez que me besas así,
cada vez que te vas ¡Mírame!

Muñeca de trapo - La Oreja de Van Gogh

Como esos cuadros que aún están por colgar,
como el mantel de la cena de ayer.
Siempre esperando que te diga algo más
y mis sentidas palabras no quieren volar.

Lo nunca dicho se disuelve en un té,
como el infiel dice "Nunca lo haré".
Siento que estoy en una cárcel de amor,
me olvidarás si no firmo mi declaración.

Me abrazaría al diablo sin dudar,
por ver tu cara al escucharme hablar.
Eres todo lo que más quiero,
pero te pierdo en mis silencios.

Mis ojos son dos cruces negras
que no han hablado nunca claro.
Mi corazón lleno de pena
y yo una muñeca de trapo.

Cada silencio es una nube que va
detrás de mí, sin parar de llorar.
Quiero contarte lo que siento por ti,
que me escuche hablar la luna de enero, mirándote a ti.

Me abrazaría al diablo sin dudar,
por ver tu cara al escucharme hablar.
Eres todo lo que más quiero,
pero te pierdo en mis silencios.

Mis ojos son dos cruces negras
que no han hablado nunca claro.
Mi corazón lleno de pena
y yo una muñeca de trapo.

No tengo miedo al fuego eterno,
tampoco a sus cuentos amargos,
pero el silencio es algo frío
y mis inviernos son muy largos.

Y a tu regreso estaré lejos,
entre los versos de algún tango,
porque este corazón sincero
murió en su muñeca de trapo.

A diez centímetros de ti - La Oreha de Van Gogh

Repaso mis lecciones delante del espejo,
me digo que a la larga lo bueno es lo correcto,
respiro lentamente, me vuelvo hacia
la barra del bar donde tú estás.

Y tú que te conoces el mapa de mi alma,
ya sabes que hay un mundo detrás de mi mirada,
sabes abrir mis puertas, preguntándome
si todo va bien o algo va mal.

Y aquí es cuando tus ojos me dejan desarmada,
rompiendo en mil trocitos mi parte más sensata.
Sé que mi teoría convertida en un montón de palabras
que vuelven solas a casa.

A diez centímetros de ti, a diez años luz de mañana,
qué importan las ciencias exactas si tú y yo somos así.
A diez centímetros de ti, a diez años luz de mañana,
tu encanto son armas cargadas de promesas por cumplir,
promesas sobre la arena que el mar borrará al venir.

Los años que pasaron, pasaron tantos siglos,
en lo que dura un beso, el tiempo se ha invertido.
Ya ves si soy idiota que adora el tener que volver a olvidar.
No hace falta que te jure, querido compañero,
que no debí quererte, sin embargo te quiero.

Así que no hagas trampas que sabes ya de sobra cuál es mi debilidad.
Y aquí es cuando tus ojos me dejan desarmada,
rompiendo en mil trocitos mi parte más sensata.
Sé que mi teoría convertida en un montón de palabras que vuelven solas a casa.

A diez centímetros de ti, a diez años luz de mañana,
qué importan las ciencias exactas si tú y yo somos así.
A diez centímetros de ti, a diez años luz de mañana,
tu encanto son armas cargadas de promesas que...

Consiguen que me sienta tan tonta, tan extraña,
tan lejos de mí misma, tan cerca de tu alma.
Me pierdo a la deriva, tan sólo encuentro en medio
del agua promesas mal educadas.

A diez centímetros de ti, a diez años luz de mañana,
qué importan las ciencias exactas si tú y yo somos así.
A diez centímetros de ti, a diez años luz de mañana,
tu encanto son armas cargadas de promesas por cumplir,
promesas entre mareas, tu nombre y el mío en la arena,
promesas bajo condena que el mar borrará al venir.

Puedes contar conmigo - La oreja de Van Gogh

Un café con sal, ganas de llorar.
Mi mundo empezando a temblar,
presiente que se acerca el final.
No quiero ganar, ahora eso qué más da.

Estoy cansada ya de inventar excusas 
que no saben andar.
Y sólo quedarán los buenos momentos de ayer 
que fueron de los dos.y hoy solo quiero creer...

Que recordarás las tardes de invierno por Madrid, 
las noches enteras sin dormir. 
La vida pasaba y yo sentía que me iba a morir de amor 
al verte esperando en mi portal, sentado en el suelo, 
sin pensar que puedes contar conmigo.

Nunca hubo maldad. solo ingenuidad.
Pretendiendo hacernos creer que el mundo estaba a nuestros pies. 
Cuando el sueño venga a por mí, 
en silencio voy a construir una vida a todo color, donde vivamos juntos los dos.
Y sólo quedarán los buenos momentos de ayer 
que fueron de los dos y hoy sólo quiero creer...


Que recordarás las tardes de invierno por Madrid, 
las noches enteras sin dormir. 
La vida pasaba y yo sentía que me iba a morir de amor 
al verte esperando en mi portal, sentado en el suelo, 
sin pensar que puedes contar conmigo para siempre.

Y no puedo evitar echarte de menos, 
mientras das la mano a mi tiempo y te vas. 
Hoy siento que quiero verte y verte y pienso 
que recordarás las tardes de invierno por Madrid, 
las noches enteras sin dormir. 
La vida pasaba y yo sentía que me iba a morir de amor 
al verte esperando en mi portal, sentado en el suelo, 
sin pensar que puedes contar conmigo.

Que recordarás las tardes de invierno por Madrid, 
las noches enteras sin dormir. 
La vida se pasa y yo me muero, 
me muero por ti.