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Letra de Culpable soy yo - José Luis Rodríguez

Mírame fijamente a los ojos
y comprueba tú misma que digo
la verdad que tú siempre has querido
escuchar de mis labios, amor.

No te engaño al pedirte perdón
por el daño que pude causarte.
No des vueltas buscando un culpable.
Culpable soy yo.

Por haberte tenido olvidada,
por dejar que muriera el amor,
por haberte negado mi mano.
Culpable soy yo, culpable soy yo.

Por haberte tenido olvidada,
por dejar que muriera el amor,
por haberte negado mi mano.
Culpable soy yo, culpable soy yo.

Mírame fijamente a los ojos
y procura tratar de entenderme.
No eres tú solamente quien pierde,
este golpe nos hiere a los dos.

Letra de Culpable soy yo - José Luis Rodríguez
Letra de Culpable soy yo - José Luis Rodríguez


Pero a mí no me falta valor

y jamás he callado ante nadie.
Por favor, no te sientas culpable.
Culpable soy yo.

Por haberte tenido olvidada,
por dejar que muriera el amor,
por haberte negado mi mano.
Culpable soy yo, culpable soy yo.

Por haberte tenido olvidada,
por dejar que muriera el amor,
por haberte negado mi mano.
Culpable soy yo, culpable soy yo.

Culpable soy yo, Culpable soy yo.

 

Dueño de nada - José Luis Rodríguez

No soy yo el que hace crecer tu alegría
y ocupa en tu vida un lugar especial.
No soy yo el que te hace soñar con la luna
y ver en la lluvia gotas de cristal.

No soy yo ese a quien tú le dices "mi dueño",
yo soy sólo un perro que tú haces saltar
y que buscas cuando sientes ganas
de un hombre que te haga sentir de verdad.

Dueño de ti, dueño de qué, dueño de nada.
Un arlequín que hace temblar tu piel sin alma.
Dueño del aire y del reflejo de la luna sobre el agua.

Dueño de ti, dueño de qué, dueño de nada.
Un arlequín que hace temblar tu piel sin alma.
Dueño del aire y del reflejo de la luna sobre el agua.
Dueño de nada, dueño de nada.

No soy yo el que siempre comparte tu vida,
tus penas y risas y tu realidad.
No soy yo el que pasa las noches en vela
cuando la tristeza perturba tu hogar.

No soy yo ese a quien tú le dices "mi dueño",
yo soy sólo un perro que tú haces saltar
y que buscas cuando sientes ganas
de un hombre que te haga sentir de verdad.

Dueño de ti, dueño de qué, dueño de nada.
Un arlequín que hace temblar tu piel sin alma.
Dueño del aire y del reflejo de la luna sobre el agua.

Dueño de ti, dueño de qué, dueño de nada.
Un arlequín que hace temblar tu piel sin alma.
Dueño del aire y del reflejo de la luna sobre el agua.
Dueño de nada, dueño de nada.

La llamada del amor - José Luis Rodríguez

Te haré una cama con mis brazos para darte más calor
y serás como una flor que acariciará mis labios.
Tendrás mi pecho como almohada, justo sobre el corazón, 
dónde escuches la llamada que dentro siento yo, la llamada del amor.

Te besaré, me besarás, tu piel contra mi piel, 
quemándonos por dentro. 
Yo te amaré, tú me amarás y juntos 
llegaremos hasta el umbral del cielo... una vez más.

Pondré unas alas en mis manos que a tu cuerpo han de volar, 
comenzando así a gozar del placer de acariciarnos.
Haremos mudas las palabras para oírle al corazón, 
repitiendo la llamada que ahora te hago yo, la llamada del amor.

Te besaré, me besarás, tu piel contra mi piel, 
quemándonos por dentro. 
Yo te amaré, tú me amarás y juntos 
llegaremos hasta el umbral del cielo... una vez más.

Te conozco - José Luis Rodríguez

Yo no tuve que buscarte, tú ya estabas
escondida en las esquinas de mi alma.
Desde niño, desde entonces, desde siempre
yo sabía cómo eras aún sin verte.

Yo no tuve que buscarte por las calles,
ni en la escuela, ni en las playas, ni en el aire.
Tú ya estabas en las hojas de mis libros,
en mis juegos y en mi vida desde niño.

Te conozco desde siempre te esperaba,
como espera ver la flor la luz del alba.
Cada día al caminar, al dormir y al despertar
presentía tu existencia, tu llegada.

Te conozco desde siempre y yo sentía
hasta el eco de tu voz que me llamaba.
Yo sentía hasta tu piel, cómo era, cómo es...
Te conozco desde siempre, vida mía.

Yo no tuve que buscarte por las calles,
ni en la escuela, ni en las playas, ni en el aire.
Tú ya estabas en las hojas de mis libros,
en mis juegos y en mi vida desde niño.

Te conozco desde siempre te esperaba,
como espera ver la flor la luz del alba.
Cada día al caminar, al dormir y al despertar
presentía tu existencia, tu llegada.

Yo quiero ser - José Luis Rodríguez

Yo quiero ser como el sol
que te acaricia la piel
y quiero ser manantial
de agua fresca que calme tu sed.

Y yo quiero ser el calor
que tú buscas en la oscuridad
y la primer sensación
que tengas al despertar.

Quiero que pienses en mí,
aunque no quieras pensar.
Quiero se tu obsesión y tu dicha
y aún quiero mas.

Yo quiero ser tu amor,
hacerte florecer.
Amarte hasta morir
y un poco más después.

Yo quiero ser tu amor,
tu decisión final.
Yo quiero ser tu amor
no necesito más.

No me pidas paciencia, mi amor,
que la vida no sabe esperar.
Su magia te toca una vez
y si no la retienes, se va.

Yo quisiera vivir junto a ti
una historia sin punto final.
Quiero que sueñes despierta conmigo
y aún quiero más.

Yo quiero ser tu amor
y verte amanecer
luego de amar sin fin
y un poco más después.

Yo quiero ser tu amor,
tu guerra y tu paz.
Yo quiero ser tu amor,
no necesito más.

Yo quisiera vivir junto a ti
una historia sin punto final.
Quiero que sueñes despierta conmigo
y aún quiero más.

Yo quiero ser tu amor
y verte amanecer
luego de amar sin fin
y un poco más después.

Yo quiero ser tu amor,
tu guerra y tu paz.
Yo quiero ser tu amor,
no necesito más.

Hay muchas cosas que me gustan de ti - José Luis Rodríguez

Hay muchas cosas que me gustan de ti,
muchas cosas que yo adoro de ti.
Tu belleza incalculable y esos ojos adorables
del color del primer grito de la aurora.

Hay muchas cosas que me gustan de ti,
muchas cosas que yo adoro de ti,
Y es acariciar tu vientre y bajar al mismo centro,
y subir hasta la cima de tus senos y besarte tiernamente,
suavemente, hasta oírte entre suspiros
"Ya no puedo más, ya no puedo más".

Hay muchas cosas que me gustan de ti,
muchas cosas que yo adoro de ti.
Esos labios que humedeces con malicia tantas veces
y ese gesto de tu boca que enamora.

Hay muchas cosas que me gustan de ti,
muchas cosas que yo adoro de ti.
Tu respuesta a la caricia, justamente cuando te amo,
y tu piel que es puro fuego entre mis manos.
Y es que tú estás hecha justo a mi medida
y tu cuerpo moldeado para amarlo yo,
para amarlo yo, para amarlo yo...

Qué se siente - José Luis Rodríguez

Qué se siente 
cuando notas mi mirada,
deslizarse por tu espalda,
mientras que tú te desnudas
antes de irnos a la cama
e imaginas lo que viene
cuando al fin la luz se apaga.

Qué se siente
al saberse deseada,
percibiendo suavemente
que estás siendo acariciada
y una ráfaga de fuego
por tu cuerpo se propaga.

Dime, amor, lo que se siente
al sentirse tan amada,
al notar cómo te abrasa
mi calor sobre tu vientre.

Dime amor qué es lo que pasa
ese instante por tu mente.
Dime, amor, lo que se siente
y te juro por mi alma,
que te haré sentirlo siempre,
que te haré sentirlo siempre.

Qué se siente
cuando el rito ya se acaba
y se frenan tus latidos
al quedarte relajada,
recobrando lentamente
en tu corazón la calma.

De punta a punta - José Luis Rodríguez

Deja la luz encendida, quiero mirarte desnuda.
Ahora no hay ninguna prisa y te amaré de punta a punta,
palmo a palmo, beso a beso, así, como imaginaba,
sólo los dos en silencio, enredados en la cama.

Había soñado tanto este precioso momento,
pero esto es lo máximo, estoy... estoy entrando en tu cuerpo.
Siento tu pecho agitado y tu vientre como el fuego,
los dos estamos temblando de pasión y delirio, de amor y deseo.

Abrázame, apriétame, acaríciame y bésame,
que se queden fundidas tu piel y mi piel.
Quiero amarte una vez y otra vez y otra vez.

Abrázame, apriétame, acaríciame y bésame,
que del mar de tu cuerpo yo quiero beber
hasta la última gota de amor y placer.

Abrázame, apriétame, acaríciame y bésame...

Una vez más te acaricio, mientras tu piel se estremece
y se despierta el instinto, y otra vez quiero poseerte.
Siento tu pecho agitado y tu vientre como el fuego,
los dos estamos temblando de pasión y delirio, de amor y deseo.

Abrázame, apriétame, acaríciame y bésame,
que se queden fundidas tu piel y mi piel.
Quiero amarte una vez y otra vez y otra vez.

Abrázame, apriétame, acaríciame y bésame,
que del mar de tu cuerpo yo quiero beber
hasta la última gota de amor y placer.