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Letra de Tú - Carlos Torres Vila

Tímida, dulcísima eres tú. 
Marchita tus ojeras un incendio de pasión. 
Eres todo, todo lo más bello y natural, 
el aire, el campo, el mar, la noche, el sol 
y aún eres más; porque eres bien, el mismo bien, 
fuente de amor, madre de Dios, mujer.

Príncipe romántico y gentil 
por ti quisiera ser y así colmar tu sueño azul; 
para la ternura de tus manos, inquietud, 
y para tu sentir, canción de fe, 
de amor, de sol, de espuma, sí, mi bien, mi bien, 
una canción por ti quisiera ser.

Cándida paloma enamorada, 
embriágame con la música de tu corazón. 
Bésame en silencio, bésame, que sobre mi boca trémula 
tus besos serán himnos de luz, 
que de nuestros labios, sobre la cruz, 
dejar quiero mis ruegos, mi Diosa eres tú.

Letra de Tú - Carlos Torres Vila
Letra de Tú - Carlos Torres Vila

Pétalos y lágrimas besé 
la noche que en tu boca fue pasión mi soledad 
y ese llanto tuyo floreció con la canción 
que con mi voz te grita "amor, amor",
porque eres tú la ardiente flor, qué tentación... 
Quiere pecar mi ciego corazón.

Déjame y olvídate de mí, 
si sólo un hombre soy, pues para ti quisiera ser 
río, claro río, y empapándote la piel, 
entrar en el misterio de tu ser 
que, candorosa, guardas tú, tan sólo tú, 
flor virginal de amor y juventud. 

Cándida paloma enamorada, 
embriágame con la música de tu corazón. 
Bésame en silencio, bésame, que sobre mi boca trémula 
tus besos serán himnos de luz, 
que de nuestros labios, sobre la cruz, 
dejar quiero mis ruegos, mi Diosa eres tú.

Letra de Canción de las simples cosas - Carlos Torres Vila

Uno se despide insensiblemente de pequeñas cosas,
lo mismo que un árbol que en tiempo de otoño muere por sus hojas.
Al fin la tristeza es la muerte lenta de las simples cosas,
esas cosas simples que quedan doliendo en el corazón.

Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida
y entonces comprende cómo están de ausentes las cosas queridas.
Por eso, muchacha, no partas ahora soñando el regreso...
que el amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo.

Letra de Canción de las simples cosas - Carlos Torres Vila
Letra de Canción de las simples cosas - Carlos Torres Vila

Demóra que, aquí, con la luz mayor de este mediodía,
donde encontrarás con el pan al sol, la mesa tendida...
Por eso, muchacha, no partas ahora soñando el regreso...
Que el amor es simple y las cosas simples las devora el tiempo.

Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida
y entonces comprende cómo están de ausentes las cosas queridas.
Por eso, muchacha, no partas ahora soñando el regreso...
que el amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo.

Demóra que, aquí, con la luz mayor de este mediodía,
donde encontrarás con el pan al sol, la mesa tendida...
Por eso, muchacha, no partas ahora soñando el regreso...
Que el amor es simple y las cosas simples las devora el tiempo.

Letra de Penas y alegrías del amor - Carlos Torres Vila

Mira cómo se pone la piel cuando te recuerdo,
por la garganta me sube un río de sangre fresco.
De la herida que atraviesa de parte a parte mi cuerpo,
tengo espinas en las manos y cuchillos en los dedos,
y en la sien una corona hecha de alfileres negros.
Mira cómo se me pone la piel cada vez que me acuerdo
que soy un hombre casado y, sin embargo, te quiero.

Entre tu casa y mi casa hay un muro de silencio,
de ortigas y de chumberas, de cal, de arena y de viento,
de madreselvas oscuras y de vidrios en acecho,
un muro para que nunca lo pueda saltar el pueblo,
que está rondando las llaves que guardan nuestros secretos
Si yo sé bien que me quieres y tú sabes que te quiero,
y lo sabemos los dos y nadie pudo saberlo.

Letra de Penas y alegrías del amor - Carlos Torres Vila
Letra de Penas y alegrías del amor - Carlos Torres Vila
Salgo de mi casa al campo solo, con mi pensamiento,
por acariciar a solas la tela de aquel pañuelo
que se te cayó un domingo cuando volvías del pueblo
y que no te he dicho nunca, mi vida, que yo lo tengo
y lo estrujo entre mis manos, lo mismo que a un limón nuevo,
y miro tus iniciales y las repito en silencio
para que ni el campo sepa lo que yo te estoy queriendo.

Ayer en la plaza nueva, vida, no vuelvas a hacerlo,
te vi besar a mi niño, a mi niño, el más pequeño,
y cómo lo besarías, ay, Virgen de los Remedios, 
que fue la primera vez que a mí me diste un beso.
Llegué corriendo a mi casa, alcé a mi niño del suelo,
y sin que nadie me viera, como un ladrón en acecho,
de su cara de amapola, mordió mi boca tu beso.

Ay, qué alegría y qué pena quererte como te quiero.
Mira, pase lo que pase y aunque se hunda el firmamento,
aunque tu nombre y el mío lo pisoteen por el suelo,
aunque la tierra se abra y aún cuando lo sepa el pueblo,
y ponga nuestras banderas de amor a los cuatro vientos,
sigue queriéndome así, tormento de mi tormento,
¡Ay qué alegría y que pené quererte como te quiero!

¡Ay qué alegría y que pené quererte como te quiero!