Al igual que un gas invade un laberinto,
la nostalgia se hizo con mi corazón
y aunque a pares tengo ojos, tengo oídos,
sin ti pierden sentido, el sonido y el color.
No me quito el vicio de esperarte en casa,
apoyando mi cabeza en el cristal
y cuando empaño de un suspiro la ventana,
dibujo un tres en raya que vuelvo a empatar.
Si algún día nos cruzamos, no respondas ni hagas caso
a los subtítulos que bajo mi sonrisa sabes ver.
Yo te diré que voy tirando, negaré que estoy llorando
y fingiré que el tiempo todo lo curó.
No consigo hacer nada sin darme cuenta
y es el precio de aprender a no llorar.
Y aunque a veces nada indica que compensa,
me niego a dar la vuelta y hacerme menor de edad.
Si algún día nos cruzamos, no respondas ni hagas caso
a los subtítulos que bajo mi sonrisa sabes ver.
Yo te diré que voy tirando, negaré que estoy llorando
y fingiré que el tiempo todo lo curó.
Si algún día nos cruzamos, no respondas ni hagas caso
a los subtítulos que bajo mi sonrisa sabes ver.
Yo te diré que voy tirando, negaré que estoy llorando
y fingiré que el tiempo todo lo curó.
Y en realidad nunca te olvido, fuiste mi único camino
y tu sonrisa un buen motivo para ser alguien mejor,
y aunque te cuenten que me vieron de princesa en algún cuento,
no hace falta que te diga que tan sólo cuentos son.