No veo la hora de colgar mi saco en tu ropero,
no veo la hora de cantarte hasta dormir.
No veo la hora de arrullar todos tus sueños
y me des fe, pensando en ti.
No veo la hora de contarte algún secreto,
no veo la hora de explicarte quién soy yo
y recuperar los momentos que perdimos
en el camino, solos tú y yo.
Tengo tanto para darte, un beso en libertad,
una abrazo por la noche, un cuento que te haga soñar.
Si la vida nos juntó a los dos para crecer,
amor, contigo, yo quiero aprender.
Por ti puedo ser una tarde en tu piel,
una vida en tus ojos de miel...
Por ti vuelvo a ser amor y fe.
No veo la hora de volverte a ver.
No veo la hora de correr bajo la lluvia,
no veo la hora de pintar tu desnudez,
sentarme a leerte un verso que nos una
y que descubra otra razón para creer.
Y tengo tanto para darte, un beso en libertad,
una abrazo por la noche, un cuento que te haga soñar.
Si la vida nos juntó a los dos para crecer,
amor, contigo, yo quiero aprender.
Por ti puedo ser una tarde en tu piel,
una vida en tus ojos de miel...
Por ti vuelvo a ser amor y fe.
No veo la hora de volver,
no veo la hora de volver,
no veo la hora de volverte a ver.