Aunque no te vuelva a ver,
me llevarás siempre en tu pensamiento.
Aunque no vuelva a abrazarte,
extrañarás las formas de mi cuerpo.
Y aunque hagas mil cosas
o te enredes con otras, olvidarme no podrás.
Aunque agarres tus maletas
para escapar a otro lado del mundo,
me llevarás siempre en ellas,
pues reemplazarme es tan absurdo.
No habrá quien te comprenda,
quien te quiera de veras y olvidarme no podrás.
Aunque te entregues a otra y sin medida,
y creas que eres todo su universo,
cuando tus labios deseen sus labios,
extrañarás el calor de mi boca.
Cuando tus manos se hundan en su cuerpo
y tus caderas tomen su cintura,
descubrirás que como yo no hay otra,
que equivocado estabas el marcharte.
Y entenderás de una vez la frase célebre que dice
"La tuve y la deje ir", y desearás regresar.
Y hasta cuando enciendas un cigarro me extrañarás...
Cuando quieras estar bien,
descubrirás que yo era tu equilibrio,
y aunque quieras convencerte
que es fácil de encontrar en cualquier sitio,
volverás a buscarme, desearás encontrarme
y tal vez ya no estaré.
Aunque te entregues a otra y sin medida,
y creas que eres todo su universo,
cuando tus labios deseen sus labios,
extrañarás el calor de mi boca.
Cuando tus manos se hundan en su cuerpo
y tus caderas tomen su cintura,
descubrirás que como yo no hay otra,
que equivocado estabas el marcharte.
Y entenderás de una vez la frase célebre que dice
"La tuve y la deje ir", y desearás regresar.
Y hasta cuando enciendas un cigarro me extrañarás...