Es este amor que enciende al corazón
y el mismo amor será mi perdición.
Fui condenado a quererte sin razón,
es un hechizo de muerte y de dolor.
¡Y beberá mi sangre y beberás mi amor!
Nada impedirá que te ame, que seas mía,
si corre por mis venas la pasión.
Somos herederos de sangre, en muerte y en vida,
somos herederos de un amor.
Es tu belleza la dueña de mi voz,
la misma estrella que me acorraló.
Fue mi destino escrito con pasión
y con suspiros, salvarte me impidió.
¡Y beberá mi sangre y beberás mi amor!
Nada impedirá que te ame, que seas mía,
si corre por mis venas la pasión.
Somos herederos de sangre, en muerte y en vida,
somos herederos de un amor.