Faltarán los amigos en la casa,
faltará la comida en la despensa
y a veces faltarán la pasión y las palabras,
los detalles, las miradas, lo importante, las certezas...
Faltará encontrarle un buen nombre a nuestros hijos,
faltarán los cuentos con príncipes y hadas.
Y yo estaré tranquilo, seguiré tranquilo,
pues si estás conmigo, ya no hará falta nada.
Faltarán los gritos y vendrá el aburrimiento,
ya no habrá más punta en mis lápices gastados.
Entre versos viejos y poemas repetidos,
con canciones y suspiros, reciclados.
Nos haremos viejos, forrados en piel,
llegará la muerte a besar nuestra almohada.
Nos faltará el aliento y yo estaré tranquilo,
pues si estás conmigo, ya no hará falta nada.
Nos haremos viejos, forrados en piel,
llegará la muerte a besar nuestra almohada.
Nos faltará el aliento y yo estaré tranquilo,
pues si estás conmigo, ya no hará falta nada.
Ya no hará falta nada... ya no hará falta nada.
Ya no hará falta nada.